Según los críticos especializados Atalaya ha conseguido crear un estilo propio que se basa en la energía del actor, tanto a través del cuerpo como de la voz, la lectura contemporánea de los grandes textos universales, la fuerza expresionista de las imágenes y el tratamiento poético del espacio, la música y los objetos. La continuidad de su equipo estable permite largos procesos de investigación para cada montaje.
En 2016 cumple 33 años en los cuales se ha convertido en uno de los referentes más sólidos del teatro español. Se ha presentado en 150 festivales e internacionales en 35 países de los seis continentes y recibido 38 galardones entre los que destaca el Premio Nacional de Teatro en 2008.